• El portavoz de Sanidad, Kilian Sánchez, denuncia que “la prioridad nacional del PP y Vox es la merma del sistema público de salud”
• Eva Patricia Bueno, senadora por Sevilla, ha recordado que hasta 1986, “enfermar suponía tener que pedir compasión al patrón, al amo, al señorito”
• El senador por Jaén José Latorre ha criticado las evasivas del PP a hablar sobre Sanidad en campaña: “nosotros sí hablamos, nos va la vida en ello”
El Pleno del Senado ha rechazado con la mayoría absoluta del PP una moción socialista en defensa de la sanidad pública, en el 40 aniversario de la aprobación de la Ley General de Sanidad, impulsada por el ministro Ernest Lluch en 1986. Los senadores socialistas han señalado cómo esta negativa del PP les retrata: allí donde gobierna la derecha, aumenta la mortalidad porque la sanidad pública se deteriora.
En la defensa de la moción, el portavoz socialista de la Comisión de Sanidad, senador por La Palma, y secretario federal de Sanidad del PSOE, Kilian Sánchez, ha recordado el “hito social, político y moral” que supuso la Ley de 1986: crea “un sistema público equitativo, descentralizado, de acceso gratuito, que ha permitido ser columna vertebral del Estado del bienestar español. Demostró que universalizar la sanidad no arruina un país, todo lo contrario: lo fortalece”.
Por contraste, ha señalado las políticas sanitarias de la derecha y de la ultraderecha de España, “que pivotan principalmente sobre dos ejes: la infrafinanciación y la privatización”. Esto ha supuesto un incremento de mortalidad por cáncer en Andalucía en los tres años que el PP lleva gobernando la Junta: “No invertir en políticas públicas causa muertes indebidas”, ha enfatizado en alusión a las casi 4.000 personas que podrían seguir vivas hoy si no hubiera habido privatizaciones.
“Andalucía tiene dos millones de personas en lista de espera, tanto como toda la población de Canarias. Esa es la prioridad nacional de PP y Vox”, ha ironizado.
Por su parte, la senadora por Sevilla, Eva Patricia Bueno, ha subrayado que “si la libertad hay que pagarla, no es libertad, es desigualdad y es injusticia”, en alusión a la supuesta “libertad de elección” entre la pública y la privada.
De la compasión al derecho
“No hace mucho tiempo que estar enfermo significaba pedir la compasión del amo, del patrón, del señorito”, ha añadido, “tampoco hace mucho tiempo que llegó a España la democracia y con ella un ministro, Ernest Lluch, para quien la desigualdad en la salud era la más injusta de las desigualdades, e hizo que por primera vez la salud dejara de ser un privilegio con la Ley General de Sanidad”.
Una ley que permitió la creación de centros de salud en cada barrio y cada pueblo, “el sistema de salud más envidiado del mundo pese a las presiones de los de siempre: los que votan ahora en contra de subir los salarios, de bajar los alquileres: el PP, que sigue tratando de acabar con la sanidad pública en cada territorio que gobierna”.
Ha criticado que, en Andalucía, con mayor presupuesto haya menos médicos y mayores listas de espera, “porque Moreno Bonilla se gasta esos recursos en la sanidad privada”. La senadora ha narrado casos concretos que muestran que “Andalucía subcontrata una clínica privada para hacer mamografías dentro de un remolque en un descampado, ¡qué vergüenza!”.
En el turno de enmiendas, el senador por Jaén José Latorre ha criticado a Moreno Bonilla por “esconderse” cada vez que hay que hablar de sanidad pública. “Nosotros sí queremos tocar el tema porque nos va la vida en ello. Literalmente”.
“Terror y sufrimiento”
Latorre ha insistido en que la sanidad pública “no es esperar 15 o 20 días para que te vea el médico de familia, no es esperar tres años para ponerte una prótesis de rodilla, no es que pasen dos años sin hacerte una colonoscopia, no es que te llamen de la Quirón para operarte porque no hay anestesistas en los hospitales públicos, no es que te avisen durante dos años del atasco por falta de personal en la unidad de mama en el Virgen del Rocío mientras desvías 2.000 millones a conciertos con las clínicas privadas”.
“Terror y sufrimiento”, ha resumido el senador, “y todavía tenemos que soportar a un presidente andaluz que ha negado que haya mujeres fallecidas por la crisis de los cribados”.
A su juicio, “defender la sanidad pública es apostar por quien la defiende como sí hace el PSOE”, ha concluido.
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