El consejero expone en el Parlamento de Canarias la necesidad de ordenar el despliegue renovable para asegurar la protección del territorio y acelerar la descarbonización
Zapata afirma que "la transición energética se tiene que hacer bien, pero también se tiene que hacer ya" y reafirma la voluntad del Gobierno de seguir negociando con los cabildos insulares
El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Zapata, defendió este martes en el Parlamento de Canarias el trabajo que está desarrollando el Ejecutivo autonómico para culminar la delimitación de las Zonas de Aceleración de Renovables (ZAR) en todas las islas, dentro de una estrategia basada en la planificación, el consenso institucional y la protección del territorio, y detallando la situación en la que se encuentran Lanzarote y Fuerteventura.
Durante su comparecencia parlamentaria, el consejero subrayó que Canarias "no puede permitirse una transición energética improvisada, proyecto a proyecto y sin visión de conjunto", defendiendo que las ZAR representan "la herramienta de planificación necesaria para decidir con criterios técnicos, ambientales y territoriales dónde pueden implantarse las renovables y dónde no".
En este sentido, Zapata recordó que Canarias fue la primera comunidad autónoma en incorporar esta figura a su legislación, adaptándola a la realidad de un territorio fragmentado, limitado en suelo disponible y con importantes valores paisajísticos y ambientales. "No estamos sustituyendo a los cabildos, sino trabajando con ellos para construir soluciones desde el acuerdo y la información técnica", afirmó.
El consejero explicó que el Gobierno ya ha culminado acuerdos para la implantación de ZAR en La Gomera y que la próxima isla en formalizarlas será El Hierro, mientras que en Lanzarote y Fuerteventura los trabajos continúan avanzando en coordinación con ambas corporaciones insulares.
Sobre Lanzarote, Zapata recordó que en julio de 2025 ya se había alcanzado un acuerdo técnico entre el Gobierno de Canarias y el Cabildo insular, apoyado en criterios ambientales, energéticos, agrícolas y paisajísticos. Asimismo, aclaró que la superficie incluida dentro de la bolsa de planificación "no implica ocupación real del territorio", detallando que la implantación necesaria para cumplir los objetivos de descarbonización apenas supondría en torno al 0,23% de la superficie insular.
Además, señaló que, tras detectarse un error material en la publicación de los mapas y plantearse nuevas matizaciones por parte del Cabildo, ambas administraciones han retomado las negociaciones para perfeccionar el acuerdo definitivo. "Siempre tendremos abierta la puerta al diálogo y a seguir incorporando garantías desde el consenso institucional", indicó.
En relación con Fuerteventura, el titular autonómico aseguró que el trabajo técnico "está muy avanzado" y defendió la necesidad de continuar impulsando la implantación renovable en una isla que comparte sistema eléctrico con Lanzarote. "El consenso institucional es imprescindible, pero no puede convertirse en una fórmula para aplazar indefinidamente las decisiones", señaló.
Durante su intervención, Zapata también quiso responder al debate generado en torno al aprovechamiento de cubiertas y espacios antropizados para la instalación de energías renovables. En este sentido, recordó que el Gobierno de Canarias impulsó en 2024 una reforma de la Ley Canaria de Cambio Climático y Transición Energética destinada precisamente a facilitar el autoconsumo y simplificar la instalación de placas fotovoltaicas en cubiertas, aparcamientos y espacios ya transformados.
"No es cubiertas o suelo. Es cubiertas y suelo", afirmó el consejero, quien explicó que, aún alcanzando los escenarios más optimistas de aprovechamiento de cubiertas, ni Lanzarote ni Fuerteventura podrían cumplir sus objetivos de descarbonización exclusivamente mediante autoconsumo.
Actualmente, el sistema eléctrico Lanzarote-Fuerteventura se sitúa en torno al 17% de penetración renovable. Según señaló Zapata, Lanzarote deberá pasar de los 63 megavatios renovables actuales a unos 143 megavatios, mientras que Fuerteventura tendrá que evolucionar de 126 a cerca de 296 megavatios para cumplir la senda marcada por Red Eléctrica.
Por último, el consejero insistió en que el objetivo del Ejecutivo autonómico es "compatibilizar la protección del territorio con la necesidad urgente de transformar el modelo energético de Canarias", apelando a la responsabilidad política y al consenso institucional para avanzar en esta planificación estratégica.
"La alternativa no es entre renovables o territorio, sino entre planificación o desorden. Estamos planificando para proteger nuestro paisaje y para garantizar que Canarias pueda avanzar definitivamente hacia un modelo energético más sostenible y menos dependiente del exterior", concluyó.
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