• El estudio 'Paid Up?' de la organización humanitaria internacional resalta la precaridad salarial, las horas extra impagadas y la represión sindical en las producciones de Ecuador y Costa Rica
• Los costes sociales constatados por Oxfam se vinculan al bajo precio con el que las importaciones compiten contra la producción europea de plátano, que se cultiva en Canarias bajo legislación laboral española y comunitaria, con jornadas reguladas, y con derechos garantizados, lo que repercute en su mayor coste
La ONG Oxfam Internacional acaba de publicar el informe Paid Up? Living Wage Efforts in Banana Supply Chains of Dutch and German Supermarkets, basado en más de 1.600 entrevistas directas a trabajadores de plantaciones en Ecuador y Costa Rica. El documento analiza el cumplimiento de los compromisos de salario digno en cadenas de suministro vinculadas a supermercados de Países Bajos y Alemania.
El informe se centra en los dos países que concentran una parte relevante de la banana exportada a la Unión Europea. Oxfam identifica a Ecuador y Costa Rica como principales exportadores hacia la UE, con el 31% y el 20% del volumen total importado, respectivamente, orígenes que tienen igualmente como destino el mercado español.
Brecha salarial y precariedad
En Costa Rica, el informe sitúa los ingresos mensuales de los trabajadores de plantación entre 677 y 844 dólares (entre 576 y 718 €), frente a los 1.030 dólares mensuales que la metodología Anker fija como salario digno para ese contexto, lo que supone una brecha del 34 %. Este dato contrasta con el salario mínimo interprofesional en España que se sitúa actualmente en 17.094 € (brutos anuales), si bien, los salarios medios en el sector productor de plátano están por encima de dicha cifra.
En Ecuador, Oxfam señala que el salario mínimo legal solo se alcanza acumulando un volumen elevado de horas extra y que el 85 % de los trabajadores en proveedores de cadenas europeas declara realizar horas extra sin cobrarlas. En Costa Rica, el informe recoge además, que el 42 % de los trabajadores percibe menos del salario mínimo legal.
El documento, a su vez, incorpora otros indicadores laborales, entre ellos la precariedad contractual. En el caso de proveedores en Ecuador, indica que solo el 14% de los trabajadores dispone de contrato escrito. Oxfam también aborda desigualdad de género y señala que las mujeres cobran el 56 % del salario digno neto por hora, constituyen el 80 % del grupo peor remunerado y trabajan de media ocho horas más a la semana que los hombres con una menor retribución.
El informe vincula este contexto a la estructura de precios del mercado europeo. Oxfam recuerda que, en 2024, exportadores latinoamericanos protestaron por la caída del precio que recibían por caja en un contexto de ofertas de bajo precio en los lineales.
Los compromisos sociales para las importaciones, un atraso aún mayor que el medio ambiente en la UE
Los protocolos de acuerdo de de libre comercio de la Unión Europea con los países exportadores de banana incluyen múltiples declaraciones de intenciones respecto de las mejoras sociales en los países de producción. Así se refleja en el Acuerdo de Asociación UE-Centroamérica, firmado en 2012 y en vigor para Costa Rica desde octubre de 2013, y en el Acuerdo Comercial Multipartes UE-Colombia-Ecuador-Perú, al que Ecuador se adhirió el 1 de enero de 2017. Ambos textos comprometen expresamente a las partes a respetar los derechos laborales fundamentales y a garantizar un nivel adecuado de protección social y medioambiental.
Sin embargo, muy poco se ha avanzado en este ámbito en la realidad, tal y como refleja el Informe de Oxfam de este mes de abril.
La situación límite a la que se enfrentan los productores de plátano en el continente europeo, donde Canarias es la principal región productora con más del 80% del volumen, les conduce inevitablemente a denunciar la permisividad con la que la UE trata las importaciones en el ámbito medio ambiental y social, reclamando un mayor reconocimiento a su situación de desventaja.
Deje un comentario