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PSOE - Alicia Vanoostende Simili: "Defender los árboles es defender el futuro"

Cuando tenía quince años, compré unos plantones de pino canario y un drago, árboles emblemáticos de nuestra tierra. Uno de aquellos pinos se lo regalé a una amiga que vivía en el barrio de La Laguna, en Los Llanos de Aridane. Recuerdo perfectamente el camino desde mi casa, en Tajuya, cargándolo con cuidado: se me hizo largo, pero iba llena de ilusión.

Aquella casa, por desgracia, ya no existe. El volcán la sepultó. En el jardín de la casa de mis padres planté el otro pino y el drago. Crecimos juntos. Ellos seguirán ahí cuando nosotros ya no estemos.

Años después, mientras estudiaba Ingeniería Agronómica en Valencia, me acompañó siempre un pequeño ficus benjamina en su humilde maceta. Me siguió de piso en piso de estudiante durante toda la carrera. Hoy, más de treinta años después, continúa en casa de mi hermana.

Los árboles nos enseñan algo sencillo, pero profundamente importante: nuestra vida es breve, pero lo que sembramos puede perdurar durante generaciones.

Por eso, para mí, defender el arbolado urbano no es solo una convicción política; es, ante todo, una convicción personal.

El pasado mes de diciembre, el Parlamento de Canarias aprobó la Ley 7/2025 de protección del arbolado urbano, una norma nacida de la iniciativa popular y respaldada por miles de canarios y canarias. Un texto que permaneció demasiado tiempo olvidado en un cajón desde 2019, y que desde el Grupo Socialista impulsamos para que viera la luz en esta legislatura.

La ley es clara: los árboles no son un estorbo ni un mero elemento decorativo. Son esenciales para nuestra salud y fundamentales en la lucha contra el cambio climático. Proporcionan sombra, reducen la temperatura en verano, mejoran la calidad del aire, nos protegen del viento y hacen nuestros barrios más habitables.

La norma establece que la tala debe ser siempre una medida excepcional y debidamente justificada. Antes de cortar un árbol, se deben explorar todas las alternativas posibles. Si se elimina uno, se tienen que plantar más. Se prohíben las podas agresivas sin criterio técnico, y se obliga a los ayuntamientos a contar con un inventario completo y público de su arbolado.

Sin embargo, en nuestro municipio, Los Llanos de Aridane, estamos todavía lejos de cumplir plenamente con estos principios. No disponemos de un inventario accesible y actualizado de los árboles urbanos. Tampoco existe un protocolo claro y público que garantice que, antes de talar, se valoraron todas las opciones. Nos falta, además, una ordenanza municipal específica que regule estas actuaciones y que establezca un régimen sancionador adecuado. Y, con demasiada frecuencia, la ciudadanía no es informada ni participa en decisiones que afectan a árboles de gran valor.

Por eso, desde el Grupo Municipal Socialista presentamos una moción en el último pleno municipal. Nuestro objetivo no era solo cumplir con la Ley 7/2025, sino ir un paso más allá y mejorarla en su aplicación local, adaptándola a la realidad de nuestro municipio y reforzando sus garantías.

Queremos que Los Llanos de Aridane sea un referente en Canarias y en España en la protección del arbolado urbano. Queremos demostrar que es posible avanzar y mejorar sin destruir aquello que nos da vida.

Nuestras propuestas eran razonables y necesarias: elaborar y publicar un inventario detallado del arbolado; exigir informes técnicos previos a cualquier tala; garantizar que siempre prevaleciera el principio de conservación y, además, introducir mejoras clave como la aprobación de una ordenanza municipal específica que regulara con claridad estas actuaciones y el establecimiento de una comisión técnica de seguimiento, en la que también pudiera participar la ciudadanía. Asimismo, proponíamos poner en marcha un plan anual de incremento de la masa arbórea mediante nuevas zonas y corredores verdes.

En el pleno, logramos que los grupos políticos de la Corporación respaldaran la mayoría de estas medidas, aunque rechazaran precisamente dos de las propuestas que suponían un mayor avance: la creación de esa comisión de seguimiento con participación vecinal y la aprobación de una ordenanza municipal clara y específica.

Aun así, valoramos positivamente el compromiso adquirido por el grupo de gobierno con la protección del arbolado. Es un paso importante, pero no suficiente. Seguiremos trabajando para que ese compromiso se traduzca en herramientas concretas y en una gestión más transparente, participativa y eficaz.

Porque defender los árboles es defender la salud de nuestras vecinas y vecinos. Es pensar en los niños y las niñas que jugarán a su sombra dentro de veinte años. Es apostar por barrios más frescos, más bonitos y habitables. Es apostar por el futuro. 

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