RedacciónJueves, 29 de enero de 2026
Atratican rechaza el “incomprensible” ataque de otras organizaciones a agrarias a los afectados del volcán
La Asociación de Trabajadores de la Tierra Canaria (Atratican) expresa su pleno apoyo a los acuerdos alcanzados entre el Gobierno de Canarias y la Asociación de Entidades Empaquetadoras, Exportadoras y Comercializadoras de Frutos de La Palma (Asepalma), que han permitido por fin en los últimos meses avanzar de forma decidida en el abono de ayudas para la reconstrucción de las fincas agrarias destruidas por la erupción volcánica de 2021 en el Valle de Aridane.
Atratican lamenta que justo cuando los agricultores afectados por esta catástrofe empiezan a ver la luz al final del túnel, cuatro organizaciones agrarias (ASAGA,COAG, UPA y PALCA), con “escasa y dudosa” implantación en La Palma, hayan dirigido una carta conjunta al consejero de Agricultura, Ganadería y Pesca del Gobierno canario, Narvay Quintero, en la que le piden una reunión y cuestionan el proceso de ayudas que tanto ha costado desatascar y en cuya negociación ha tenido un papel importante Asepalma al ser la que engloba la totalidad de los profesionales del sector primario damnificados por la erupción.
Atratican (primera asociación regional que integra a agricultores, ganaderos y pescadores) muestra además su sorpresa porque estas asociaciones hablen de “compromisos incumplidos” por el Gobierno canario, cuando al día de hoy precisamente se está aplicando una clara hoja de ruta, que además contempla, entre otras medidas, una nueva ayuda específica para sufragar los costes complementarios de la puesta en producción de las fincas afectadas por la lava, una vez recibido el pago de 44,06 euros por metro cuadrado.
A Atratican le asombra también que la Plataforma Agraria Libre de Canarias (PALCA), organización constituida precisamente en La Palma, sea una de las promotoras de esta iniciativa, “sin que sea entendible qué intereses le llevan en este momento a pretender poner piedras en la rueda de las ayudas para la reconstrucción que por fin avanzan, tras más de 4 años de espera”.
“La actitud de PALCA durante todo el proceso de reconstrucción”, opina Atratican, “ha sido difícil de entender, demostrando en diversas ocasiones una incomprensible inquina contra los productores de plátanos de La Palma y, particularmente, del Valle de Aridane, donde están los afectados por la erupción”.
Esto último “ha quedado a la vista en diversas ocasiones en medios de comunicación, a través de sus representantes, uno de los cuales incluso llegó a manifestar que ponía en duda la honestidad de los aparceros de La Palma, con lo que dejaba entrever que se apropiaban de parte de la producción de las fincas que explotan, declaraciones que Atratican rechaza de plano y no entiende cómo pueden hacerse desde una asociación que dice representar los intereses del sector agrícola”.
CUESTIÓN DE REPRESENTATIVAD
Para Atratican, no hay ningún lugar a dudas sobre la representatividad de Asepalma en esta isla y en la comarca castigada por este fenómeno geológico, ya que aglutina a todos los afectados, por lo que no es de extrañar su activa participación en las reuniones institucionales que han encaminado el proceso de reconstrucción.
En cambio, Atratican sí pone en duda la legitimidad de las otras organizaciones productoras agrarias (OPA) citadas para representar a los afectados del volcán, a la vista de las últimas declaraciones públicas de uno de los representantes de estas OPAS en las que afirmaba desconocer si quiera la cantidad de afiliados que tenían en La Palma y los problemas que los aquejaban.
Y tal es así que Atratican solicitará de manera formal a la Viceconsejería de Agricultura información sobre qué representación tienen PALCA, COAG, ASAGA y UPA en La Palma y si cumplen con sus obligaciones legales como asociaciones en cuando a elección y renovación de órganos. Una situación que “genera dudas, pues muchos de sus representantes llevan décadas sin moverse de su puesto, lo cual no parece vislumbrar precisamente un ambiente democrático y de transparencia en sus órganos de representación”.
RECUPERAR EL VALLE DE UNA CATÁSTROFE
La actitud que muestran estas organizaciones sobre las ayudas acordadas para La Palma indica, “cuanto menos, un desconocimiento de cuál es la realidad tras la erupción”, pues el daño ha sido tan grave en el patrimonio de estas familias, por pérdida de renta y por destrucción física de los terrenos, que se han tenido que buscar fórmulas jurídicas para que realmente las subvenciones e indemnizaciones permitan la reconstrucción, ya que, de lo contrario, buena parte de los agricultores se verían abocados a abandonar el campo en una isla donde este sector es su principal motor económico.
“Se trata, además, de una necesaria solidaridad institucional del resto del Archipiélago, e incluso del propio sector primario de toda Canarias, con las familias damnificadas en el Valle de Aridane, como también se haría desde La Palma en caso de que una catástrofe natural de esta índole golpeara a agricultores de otra isla”, reflexiona Atratican


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