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Los testigos de los supuestos lanzamientos de voladores se desdicen en el juicio

Los vecinos que en 2009 declararon haber visto cómo se lanzaban voladores desde la plaza de Tigalate antes de iniciarse el fuego dudan ahora de si en verdad partieron de la plaza.

Los dos testigos en los que se fundamenta la acusación del Ministerio Fiscal contra tres vecinos del barrio de Tigalate por el incendio registrado en 2009 matizaron ayer ante la Audiencia Provincial las declaraciones realizadas apenas meses después del siniestro ante la Policía Judicial, aclarando que no pueden confirmar que los tres voladores que vieron sobre la hora en la que se inició el fuego fueran lanzados justamente desde la plaza donde estaban los investigados.

Los dos testigos son vecinos de Tigalate y se encontraban en sus viviendas, situadas a apenas un centenar de metros de la fiesta. Ambos habían declarado en 2009 que los voladores fueron lanzados cerca de la ermita minutos antes de iniciarse las llamas. Romualda C.G. explicó ayer que "estaba en la azotea" de su vivienda cuando vio caer un volador. En ese momento no se inició el incendio: "Bajé a la cocina y cuando volví a subir el fuego ya estaba loco", subrayó.

A preguntas del fiscal, la testigo dijo que al menos ese volador había sido lanzado "desde la plaza, al lado de la palmera". Sin embargo, en el posterior interrogatorio del abogado de la defensa, Romualda C.G. reconoció que "los voladores también pudieron ser tirados desde detrás de la plaza. Sí, es posible".

El segundo de los testigos en los que se apoya la acusación del fiscal es Lothar E.F., quien ante la Policía Judicial también declaró en 2009 que los tres voladores que había visto entre las 22.30 horas y las 23:00 horas del 31 de julio de 2009 se tiraron desde la plaza de Tigalate. Ayer, sin embargo, su versión cambió de forma radical, al señalar que "estaba sentado en el jardín, de espaldas a la plaza", por lo que tampoco pudo ver de dónde ni quién había manejado los artefactos.

El fiscal recordó al testigo que ante la Policía Judicial había declarado que los voladores fueron lanzados desde la plaza, lo que, en esta ocasión, negó, haciendo de nuevo hincapié en que "no veía la plaza. Estaba de espaldas".

Un tercer vecino, Emanuel M.L., también declaró haber escuchado varios voladores tanto por la tarde como por la noche del día del suceso, "pero seguro que no fueron lanzados desde la plaza", lugar donde se encontraba antes y en el momento en el que se inició el incendio.

Tampoco los agentes de la Policía Local que se encontraban en la zona la noche del 31 de julio de 2009 escucharon ni vieron lanzar voladores cerca de la ermita, a pesar de que dos de ellos llegaron veinte minutos antes de que comenzara el incendio. Además, fueron los primeros en alcanzar el lugar donde comenzaron las llamas.

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