Domingo, 20 de Septiembre de 2026
Periódico Digital de La Palma

Laura Pausini y Nathy Peluso bajan el telón del 10º aniversario del Isla Bonita Love Festival

Con un recinto a rebosar, el Isla Bonita Love Festival bajó en la noche de este sábado el telón de su décima edición en el Puerto de Tazacorte. La multitudinaria cita, con Laura Pausini y Nathy Peluso como protagonistas, coincidió además con el quinto aniversario del inicio de la erupción del Tajogaite, una referencia inevitable en una noche celebrada muy cerca del paisaje que dejó el volcán.

No hizo falta subrayarlo demasiado, pues al fondo, tras el escenario, las coladas recordaban la huella de 2021, y sobre la tarima ambas artistas incorporaron a su actuación mensajes de cariño y fuerza al pueblo palmero.

Desde el primer minuto, Laura Pausini se ganó la complicidad del público palmero. Dio inicio a su show bajo los acordes de Yo canto con tres enormes banderas inclusivas –la que representa el arcoíris ampliado con los colores trans y la representación racial– a ambos lados.

Su espectáculo se desarrolló a través de una fortaleza de pantallas que, según explicó ella misma, simbolizaba la casa de la música. Un concierto dedicado a sus discos Yo canto y Yo canto 2, con los que repasó los grandes temas que marcaron un antes y un después en la música, reinterpretados con su fuerza vocal y sensibilidad.

Su repertorio, que buena parte del recinto lleva incorporado a su propia biografía, sonó en Tazacorte con canciones como Se fue, Víveme o En cambio no, junto a versiones de éxitos hispanoamericanos como Hijo de la Luna, de Mecano, Livin' la vida loca, de Ricky Martin, o La vida es un carnaval, de Celia Cruz.

Entre tanto, decenas de cambios de vestuario, con pelucas, abrigos y todo tipo de accesorios, en un show brillante desde lo visual a lo vocal.

También habló, y mucho. Se refirió al festival y a cuánto le gusta celebrar la palabra amor, y a como siempre ha pensado que es una de las pocas cosas que no deberían necesitar explicación, «quién decides ser o a quién decides amar». «Somos similares y nuestras diferencias no nos deben separar», dijo. En una noche así, confesó, quiso que la música hiciera lo que mejor sabe hacer: borrar por unas horas cualquier distancia y recordar a quien se haya sentido solo o diferente que siempre existe un lugar en el mundo donde puede ser él mismo.

El aniversario del volcán volvió a estar presente antes de que sonara Emergencia de amor, una de las últimas del repertorio. Pausini explicó que interpretar esa canción en Tazacorte, justo cuando se cumplían cinco años del inicio de la erupción, tenía un gran significado porque simbolizaba la esperanza.

Concebido como after show de la noche, el pulso más nocturno del Club Grasa de Nathy Peluso cambió el ritmo, con una sesión desafiante en la que la argentina llevó al puerto a otro terreno. A sus espaldas, en la cabina, la DJ y activista trans pakistaní-estadounidense Armana Khan, que encajó como anillo al dedo con el público y con el ADN de un festival que defiende, desde hace ya una década, el amor y la diversidad.

Una semana después de que Isabel Pantoja llenara el mismo puerto en la única parada española de su gira de 50 años de trayectoria, el festival volvió a demostrar ante miles de personas cómo en un mismo escenario caben registros muy distintos, pero siempre en sintonía con los valores que le dieron origen.

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