RedacciónWednesday, 9 de September de 2026
Las empresas de astroturismo consideran una oportunidad perdida las obras ejecutadas en los miradores astronómicos
El astroturismo constituye uno de los principales productos con los que La Palma se promociona como Reserva Starlight, atrayendo cada año a miles de visitantes interesados en la naturaleza y en uno de los mejores cielos del mundo. Por ello, el estado y la funcionalidad de los miradores astronómicos afectan no solo a las empresas del sector, sino a uno de los principales recursos turísticos de la isla.
Las empresas recuerdan que desde 2021 vienen trasladando al Cabildo propuestas para adaptar estas infraestructuras a su verdadero uso: la observación astronómica nocturna. Además, desde octubre de 2024, el Cabildo dispone de un informe consensuado por el sector con las actuaciones prioritarias.
Entre ellas figuraban cuestiones básicas como un mejor mantenimiento de los miradores, superficies continuas, planas y libres de obstáculos, una señalización adecuada y una normativa específica de uso. Sin embargo, consideran que las actuaciones ejecutadas responden principalmente a criterios estéticos y de accesibilidad al espacio, pero no a la funcionalidad de un mirador astronómico.
El caso más evidente es el Mirador Astronómico del Llano de Las Ventas, cuyas obras ya han finalizado. La nueva configuración crea dos superficies a distinta altura. Los telescopios no pueden instalarse sobre las pasarelas sin bloquear el paso, por lo que la observación queda relegada a las zonas laterales de tierra, reduciendo el espacio útil precisamente en un mirador donde, algunas noches de verano, pueden coincidir alrededor de 60 personas cuando otros puntos de observación están cubiertos por las nubes.
Las empresas advierten además de que la convivencia entre pasarelas y terreno natural puede generar nuevos desniveles con el paso del tiempo si no existe un mantenimiento continuo.
También recuerdan que un mirador astronómico no tiene las mismas necesidades que un mirador paisajístico. Quien acude a observar las estrellas mira al cielo, no puede estar pendiente continuamente del suelo para evitar caídas ni utilizar linternas para desplazarse, porque la oscuridad forma parte de la propia experiencia.
Respecto a la accesibilidad, consideran positivo cualquier avance, pero recuerdan que acceder al mirador no significa poder participar en la actividad astronómica. En el Llano de Las Ventas las personas usuarias de silla de ruedas podrán acceder mediante las pasarelas, pero los telescopios deberán instalarse sobre las zonas de tierra, que siguen sin ser accesibles.
Las empresas muestran igualmente su preocupación por la actuación del Mirador del Infinito, donde se ha vuelto a optar por un pavimento de piedra natural y cemento similar al ejecutado en 2016, que se deterioró en poco tiempo. Temen que vuelva a repetirse el mismo problema en una infraestructura destinada al uso nocturno.
Ante esta situación, las empresas han presentado ya dos escritos al Cabildo solicitando que se analicen la funcionalidad, la seguridad y la accesibilidad real de estas actuaciones, así como acceso a la documentación técnica para comprobar si durante su diseño se tuvieron en cuenta las necesidades específicas del astroturismo.
Las empresas insisten en que no cuestionan la inversión realizada, aunque se ha hecho en plena temporada alta, sino que lamentan una oportunidad perdida para adaptar realmente estos espacios al uso con el que La Palma se promociona internacionalmente.
"No pedimos más inversión. Pedimos que la inversión realizada sirva para disponer de miradores realmente pensados para el uso astronómico nocturno: seguros, funcionales, accesibles y con una única superficie continua, plana y libre de obstáculos, para lo cual ya hubo consenso.”



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