RedacciónSaturday, 29 de August de 2026
El Puerto Espíndola revalida su reinado rockero en la tercera edición de Rock & Road
Rock, rock y más rock. La costa norte de La Palma volvió a llenarse de público llegado desde distintos puntos de la Isla para disfrutar de una nueva edición del Rock & Road. Por tercer año consecutivo, el Puerto Espíndola se convirtió en territorio rockero y volvió a reunir música, carretera y ese ambiente caravanero que forma parte de la identidad del festival.
Es el evento que la comarca reclamaba: propio, con un sello diferenciado, capaz de dinamizar el entorno, atraer visitantes y poner buena música en el mismo escenario. Y si hay un lugar capaz de hacerlo, es Puerto Espíndola. El enclave saucero volvió a poner el decorado que ningún otro rincón de la Isla puede ofrecer y que convierte este rincón de la costa norte en uno de los escenarios más singulares del calendario de eventos de La Palma.
De fondo, como cada año, el Atlántico. A la espalda del escenario, la cascada que cae por el risco, rodeada de ñames y plataneras. Y delante, un público que se entregó a la mejor noche rockera de las Islas.
Los cuatro nombres que firmaron la noche
Abrió boca Valdivia con su pop íntimo, indie y neo folk que pusieron la nota más suave de la noche. Un primer paso para ir calentando motores antes de que el escenario subiera de revoluciones con Obús, referente indiscutible del heavy metal español desde la época dorada de los años 80.
La banda, avalada por más de 40 años de electricidad sobre los escenarios, salió a por todas y demostró que la mecha que encendieron en los barrios de Madrid sigue encendida.
Bajó las revoluciones, pero no la calidad, la llegada de Coti. El argentino puso sobre el escenario su repertorio de pop-rock y la versatilidad de un cantautor que lleva años viajando bajo emblemas como «Nada fue un error» y «Antes que ver el sol».
Y para cerrar, Celtas Cortos. El grupo define su trayectoria como "40 años contando cuentos", pero su folk-rock se podría resumir como una gran colección de clásicos que, en directo, siguen sonando tan reconocibles como coreados.
Mientras tanto, entre los 2.500 asistentes de la noche, la mezcla de siempre. Amantes del rock que se desplazan de otros municipios, vecinos del norte y caravanistas del Rock & Road Van Experience, que viajaron desde todas las islas del Archipiélago, muchos de ellos por tercer año consecutivo.
El Rock & Road cuenta con el patrocinio de Islas Canarias Latitud de Vida, el Cabildo de La Palma y el Ayuntamiento de San Andrés y Sauces.


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